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TANATOLOGIA

Por que nos incomoda hablar de la muerte

Por Lourdes | Arteterapeuta y Tanatóloga

Hablar de la muerte, tabu de la muerte, miedo a morir, conversaciones sobre muerte.

Y por que deberiamos empezar a hacerlo.

Usamos eufemismos. Cambiamos de tema. Bajamos la voz. Miramos hacia otro lado.

La muerte es quizas el único tema verdaderamente universal, el único destino que compartimos todos los seres humanos, y sin embargo actuamos como si nombrarla fuera peligroso.

Por que nos cuesta tanto hablar de lo único que sabemos con certeza que va a pasar.

El silencio que nos rodea

Observa como hablamos de la muerte. O mas bien, como evitamos hacerlo.

"Se nos fue." "Ya no esta con nosotros." "Paso a mejor vida." "Descansa en paz." "Lo perdimos."

Rara vez decimos simplemente: murio.

Estas frases no son malas en si mismas. Pero revelan algo importante: nos resulta difícil nombrar la muerte directamente. Como si las palabras pudieran invocar lo que tememos.

Cuando se convirtio la muerte en tabu

La muerte no siempre fue un tema prohibido.

El historiador Philippe Aries documento como la relación occidental con la muerte cambio drasticamente en los ultimos dos siglos. Antes, la muerte era parte visible de la vida cotidiana. Las personas morian en casa, rodeadas de familia. Los niños presenciaban el proceso. Los cuerpos se velaban en el hogar. La comunidad participaba en los rituales.

A partir del siglo XX, la muerte se traslado del hogar al hospital. Se convirtio en un evento medico mas que en un evento humano. Los moribundos fueron aislados. Los niños fueron "protegidos" de la realidad. Los rituales se acortaron.

Aries llamo a este fenomeno "la muerte prohibida" o "la muerte invertida": pasamos de una aceptacion natural a un rechazo cultural.

La medicina moderna también contribuyo a este cambio. Con los avances en salud, comenzamos a ver la muerte como un fracaso, como algo que deberia poder evitarse. Esta ilusion de control hace que enfrentar la realidad de la mortalidad sea aun mas difícil.

Por que evitamos hablar de ella

El silencio sobre la muerte tiene raices profundas.

Nos causa dolor. Pensar en la muerte, propia o de quienes amamos, activa emociones difíciles. Tristeza, miedo, ansiedad. Es natural querer evitar lo que duele.

No queremos entristecer a otros. Tememos que hablar de la muerte arruine el momento, incomode a quienes nos rodean, traiga pesimismo a la conversacion.

Miedo a lo desconocido. La muerte es el misterio mas grande. No sabemos que hay después, si hay algo. Esa incertidumbre puede ser aterradora.

La ilusion de que evitarla nos protege. Si no hablamos de ella, quizas no sucedera. Si no pensamos en ella, quizas se mantendra lejos. Por supuesto, esto no funciona. Pero el pensamiento magico es difícil de abandonar.

Falta de practica. Simplemente no sabemos como hablar de la muerte. Nadie nos enseno. No tenemos el vocabulario ni los espacios para hacerlo.

Las consecuencias del silencio

Evitar hablar de la muerte tiene costos reales.

Llegamos al momento sin preparacion. Cuando la muerte toca nuestra puerta, nos encuentra desarmados. No hemos pensado en lo que queremos, no hemos hablado con nuestros seres queridos, no tenemos herramientas emocionales para enfrentarla.

No sabemos acompanar a otros. Cuando alguien cercano esta muriendo o ha perdido a alguien, no sabemos que decir. Nuestra incomodidad puede hacer que evitemos a quienes mas necesitan compania.

El duelo se vuelve mas difícil. Según investigaciones de la Asociacion Americana de Psicologia, las personas que han tenido conversaciones abiertas sobre la muerte antes de una perdida tienden a tener procesos de duelo mas saludables.

Los niños crecen sin herramientas. Al "proteger" a los niños de la realidad de la muerte, les negamos la oportunidad de desarrollar comprension y resiliencia. Cuando inevitablemente la enfrenten, estaran mas desprotegidos que si hubieran crecido con conversaciones honestas.

Se toman decisiones sin información. Testamentos no escritos, voluntades anticipadas inexistentes, deseos no comunicados. El silencio sobre la muerte deja a las familias tomando decisiones difíciles sin saber que habria querido la persona.

Beneficios de hablar de la muerte

Romper el silencio tiene efectos positivos documentados.

Vivir con mas intensidad. La conciencia de la mortalidad puede hacer que valoremos mas el tiempo presente. Investigaciones del psicologo Irvin Yalom han mostrado que confrontar la realidad de la muerte puede reducir la ansiedad existencial y aumentar la gratitud.

Tomar decisiones importantes a tiempo. Conversaciones sobre el final de la vida permiten expresar preferencias sobre cuidados medicos, rituales funerarios, distribucion de bienes. Esto reduce la carga para quienes quedan.

Despedirse adecuadamente. Cuando la muerte esta cerca, quienes han podido hablar abiertamente tienen mas oportunidad de cerrar ciclos, decir lo que necesitan decir, pedir perdon y perdonar.

Acompanar mejor a quien esta muriendo. Estar presente con alguien que muere requiere haber hecho cierta paz con la propia mortalidad. Sin eso, la incomodidad puede hacer que abandonemos a quien mas nos necesita.

Como empezar a hablar de la muerte

No es necesario tener una conversacion perfecta. Es necesario empezar.

Con uno mismo. Reflexiona sobre tus propios miedos y creencias. Que te asusta de la muerte. Que desearias que sucediera al final de tu vida. Que quisieras que supieran quienes te sobrevivan.

Con la familia. Estas conversaciones pueden surgir naturalmente después de una perdida cercana, una pelicula, una noticia. No tienen que ser solemnes. Pueden ser breves. Lo importante es abrir la puerta.

Con los niños. Adapta el lenguaje a su edad, pero no evites el tema. Los niños hacen preguntas sobre la muerte naturalmente. Responderlas con honestidad, sin dramatismo y sin exceso de detalle, les ayuda a integrar esta realidad.

Sobre decisiones practicas. Testamento, voluntades anticipadas, preferencias sobre el final de la vida. Estos documentos facilitan momentos muy difíciles para quienes quedan.

Un cambio necesario

La muerte no va a desaparecer porque dejemos de hablar de ella.

Pero nuestra relación con ella puede cambiar. Podemos pasar del silencio incomodo a una aceptacion mas serena. No significa que deje de doler. Significa que dejamos de cargar el peso adicional del tabu.

Hablar de la muerte es, paradojicamente, hablar de la vida. De lo que valoramos, de quienes amamos, de como queremos vivir el tiempo que tenemos.

Una reflexion

La muerte es parte de la vida. La única parte que esta garantizada.

Ignorarla no la previene. Nombrarla no la invoca. Hablar de ella nos prepara mejor para cuando llegue, sea a nuestra puerta o a la de alguien que amamos.

El silencio no protege. La conversacion si puede.

Hablar de la muerte no es morboso. Es profundamente humano.

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